Nos mueven 4 ideas sencillas:
A veces puede parecer imposible. Nos podemos sentir impotentes ante la magnitud del cambio que necesitamos. Pero nosotros estamos convencidos de que unidos realmente PODEMOS hacerlo.
Tenemos que empezar por un cambio individual. Dejar de buscar culpables, dejar de intentar cambiar a los demás y comenzar por uno mismo. Uno a uno somos muchos.
No se trata de grandes acciones. En cada pequeño detalle tenemos una oportunidad. Descubre el tremendo impacto que pueden tener miles de pequeñas acciones generando reacciones en cadena.
No son acciones enfocadas a ayudar a los más desfavorecidos. Todos necesitamos y agradecemos una agradable sorpresa por pequeña que sea. Nuestra iniciativa está más enfocada a cambiar la mentalidad de la elite, el primer mundo. Haz un favor a una persona con más poder que tú. Muchas veces los más poderosos son los que más necesitan experimentar que la gente es capaz de hacer algo por ellos sin esperar nada a cambio.
The Good Chain utiliza tres instrumentos básicos.
No tratamos de transmitir una idea, ni convencer por la razón. Somos más simples: queremos transmitir una emoción. Tocar un corazón con cada pequeña acción.
Todos estamos conectado a todos los demás seres humanos. Compartir una buena experiencia nos une y es una fuente de motivación para otros. Ahora es más fácil: La tecnología nos permite ser más eficaces y comprobar el bien que estamos generando entre todos. Eso animará a muchos a sumarse. Descubre lo cerca que estás del resto de la humanidad.
Utilizamos este sencillo objeto como expresión material de la cadena. El elemento físico que va de mano en mano con una sonrisa, lo que sorprende, lo que inspira nuestra iniciativa hacia los demás y lo que les recuerda que tienen que pasarla a otros y seguir la cadena. A través de la tecnología podemos hacer un seguimiento de cada uno de sus códigos únicos.
Las personas somos buenas por naturaleza. Sólo nuestra ignorancia nos pone en guardia y predispone para defendernos o atacar. La desconfianza es enemiga de la compasión. Abre tu corazón y confía en la bondad de las personas que te rodean y acertarás.
Servir a los demás es la mejor forma de realizarse uno mismo. Y hacerlo de manera anónima provoca un bienestar personal difícil de superar. Realizar buenas acciones por el placer de hacer felices a los demás es el principio para cambiar el mundo.
Los seres humanos somos iguales y diferentes a la vez pero la fuente de conflicto está en defender lo que nos separa. Prestar atención a lo que tenemos en común, nos permite disfrutar más de nuestras diferencias. El sexo, la raza, la nacionalidad o la religión son valores positivos que se pueden compartir en lugar de enfrentar . Las divisiones que nos imponemos son ,en cierto modo, virtuales. La realidad es que estamos interconectados. TheGoodChain es también una gran cadena positiva que nos une y celebra esta conexión.
The Good Chain es una iniciativa de personas sin ánimo de lucro, ni intereses ocultos, no vinculada a ningún país, religión, ideología o raza. Detrás de nosotros sólo estamos nosotros, sólo estás tú. Somos sólo personas unidas por una idea en común: Hacer cada día pequeños actos de generosidad que nos recuerden que podemos influir positivamente en los demás.
Queremos fomentar e inspirar la responsabilidad de hacer buenas acciones y la libertad de poder hacerlas si queremos, sin obligar a nadie a ser bueno. Hacer el bien puede y debe ser divertido. Motivar a inventarnos una forma de ayudar a los demás y a compartir nuestras ideas con los demás en la web es el motivo de crear las tarjetas The Good Chain, pero estamos dispuestos a seguir innovando nuevas formas de darnos a los demás.. Es una oportunidad para hacer algo distinto, voluntario, por el placer de hacerlo, sin imponer nada a nadie.
Somos una asociación sin ánimo de lucro. Por tanto, nuestras cuentas estarán publicadas en la web de forma clara y accesible para todo el mundo. Todos los beneficios se destinarán a imprimir más tarjetas que se pueden adquirir en www.thegoodchain.org, y que en ocasiones se entregan gratuitamente en eventos, colegios y entornos desfavorecidos. Es decir, tus favores sólo servirán para que se hagan más favores.
Confiamos en la buena voluntad de las personas. Pensamos que un mundo mejor es realmente posible. Un cambio de actitud individual provoca en los demás la voluntad de hacer lo mismo. No olvidemos que un estado de ánimo positivo al final es capaz de reflejarse en las cosas importantes de la vida y eso mejora la confianza en las personas y en nuestra calidad de vida. Esa actitud termina influyendo en todo: nuestras espectativas laborales, relaciones personales e incluso nuestra economía.